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Bienestar personal

Ideas para rutinas diarias de autocuidado en el trabajo

Es una realidad muy aceptada: no se puede servir de una taza vacía. Antes de dar lo mejor de nosotros a los demás, debemos reponer fuerzas y fortalecernos. Esa es la esencia del cuidado personal. Desafortunadamente, este principio suele pasarse por alto en los lugares de trabajo modernos, donde las exigencias laborales y el bullicio digital ocupan el primer lugar.

Por supuesto, el cuidado personal puede y debe ser una responsabilidad individual. Aun así, puedes ofrecer apoyo y recursos que impulsen los bienestar esfuerzos de tus empleados.

¿Qué es exactamente el cuidado personal y cómo puedes fomentarlo en el trabajo?

¿Qué es el cuidado personal y cómo impacta en el lugar de trabajo?

El cuidado personal es el conjunto de acciones intencionales que realizas para mantener tu bienestar físico, mental y emocional. Se trata de las prácticas y hábitos que te hacen una persona sana, resiliente y productiva.

Para algunos, esto puede ser tan sencillo como tomarse un descanso de 5 minutos cuando se sienten abrumados. Para otros, el cuidado personal puede requerir actividades estructuradas como terapia, desconectarse de las redes sociales, meditación y más.

Sin importar la forma que adopte, el objetivo del cuidado personal es simplemente priorizarte en un mundo lleno de responsabilidades y ruido.

Componentes del cuidado personal

Equipo de trabajo practicando el cuidado personal

El cuidado personal abarca múltiples facetas, ya que influye en varios aspectos de la vida de una persona. Entre ellas se incluyen:

  • Físico: Implica cuidar de tu cuerpo a través del ejercicio, la nutrición y el sueño, etc.
  • Emocional: Implica desarrollar mecanismos de afrontamiento saludables ante las dificultades. Puede incluir la gestión del estrés, mindfulness y técnicas de relajación
  • Social: Está relacionado con tus relaciones intrapersonales e interpersonales. Incluye fomentar vínculos positivos tanto dentro como fuera del lugar de trabajo.
  • Profesional: Establecer límites claros entre el trabajo y la vida personal es una parte fundamental del cuidado personal. También lo es participar en el desarrollo profesional continuo, especialmente en el acelerado mundo laboral actual.
  • Espiritual: Este pilar incluye prácticas que ayudan a las personas a encontrar significado, propósito y alineación con sus valores fundamentales tanto en su vida laboral como personal.

Principales ideas para rutinas diarias de bienestar y cuidado personal en el trabajo

  1. Inicio del día con atención plena

Entre un sinfín de correos electrónicos, notificaciones y reuniones, no faltan distracciones que desvíen la atención de los empleados. La atención plena (mindfulness) te ancla al presente y te ayuda a concentrarte. Esto mejora la claridad mental, aumenta la productividad y optimiza la dinámica de equipo.

Comienza cada día con una breve sesión de mindfulness en equipo. Puede tratarse de una meditación guiada de 5 minutos o de simples ejercicios de respiración para centrar a todos antes de sumergirse en el trabajo.

  1. Paseos de bienestar

El ejercicio físico no tiene por qué ser complicado; puedes integrarlo mientras trabajas, especialmente si el equipo no necesita estar frente al ordenador. Fomenta las "reuniones caminando" para conversaciones individuales o en grupos pequeños. Así combinas la actividad física ligera con las tareas laborales.

  1. Tiempo de ejercicio flexible

Aunque las clases de fitness programadas son fantásticas, puede que no se adapten a todos los empleados. Por ejemplo, una madre ocupada que necesita recoger a su hijo en la guardería se enfrenta a limitaciones de tiempo y es posible que no le saque provecho a una clase de ejercicio después de la jornada laboral. Lo que necesita es flexibilidad.

Algunas ideas para ayudar pueden ser:

  • Permitir que los empleados tomen una pausa para el almuerzo más larga si usan ese tiempo para hacer ejercicio, ya sea ir al gimnasio o tomar una clase de yoga.
  • Proporcionar acceso a clases o vídeos de fitness online que los empleados puedan hacer en casa antes o después del trabajo, o durante los descansos si trabajan de forma remota.
  • Fomentar breves pausas activas de 5 a 10 minutos a lo largo del día, que se puedan realizar en el escritorio o en un rincón tranquilo.
  • Ofrecer un subsidio mensual que los empleados puedan destinar a cualquier gasto relacionado con el fitness, desde membresías de gimnasios hasta equipamiento para el hogar.
  • Utilizar aplicaciones de fitness que permitan a los empleados registrar sus actividades por su cuenta y participar en retos a nivel de toda la empresa.
  1. Impulsos nutricionales

Una buena nutrición es esencial para el bienestar físico, mentalmental y emocional. Para apoyarla, considera contratar a un nutricionista para charlas trimestrales. Una vez dados los consejos, ayuda a tu equipo a poner en práctica sus metas nutricionales. Ideas para implementar:

  • Llenar la cocina de la oficina con snacks saludables y ofrecer recursos sobre nutrición equilibrada.
  • Si el espacio lo permite, iniciar un pequeño huerto en la oficina con hierbas frescas o verduras, fomentando la conexión con el origen de los alimentos.
  • Organizar almuerzos compartidos temáticos mensuales centrados en comidas nutritivas de diferentes culturas.
  • Crear áreas dedicadas a comer que promuevan un consumo de alimentos más lento y consciente.
  1. Desintoxicación digital

Aunque son esenciales para la comunicación empresarial, las plataformas digitales pueden convertirse en los mayores ladrones de productividad y tiempo de los empleados. Un informe de investigación publicado en Yahoo! Finance señala que el estadounidense promedio pasa dos horas y siete minutos al día en las redes sociales durante la jornada laboral en actividades no relacionadas con el trabajo.

Para frenar esto, establece horarios específicos en el día en que se anime a los empleados a alejarse de las pantallas y realizar actividades analógicas. Introduce un descanso diario de 15 minutos donde los equipos puedan reunirse para tomar té o café sin dispositivos, promoviendo la interacción social cara a cara. Esto puede mejorar el bienestar mental, emocional e incluso físico.

  1. Rondas de gratitud

Citando a Melody Beattie: «La gratitud convierte lo que tenemos en suficiente, y más. Transforma la negación en aceptación, el caos en orden, la confusión en claridad». Una cultura de gratitud eleva la moral de los empleados y genera una reacción en cadena positiva que perdura. Lo bueno es que puedes empezar con poco. Por ejemplo, termina las reuniones de equipo con una rápida ronda de agradecimiento, donde cada persona exprese algo por lo que se siente agradecida.

  1. Zonas de silencio

No te limites a hablar de desconexión. Crea espacios adecuados para que los empleados se refugien si necesitan recargar energías. Designa áreas específicas en la oficina para la reflexión silenciosa o el trabajo concentrado, libres de distracciones. Si el espacio lo permite, crea zonas para siestas rápidas o relajación tranquila para combatir la fatiga y aumentar la productividad por la tarde.

  1. Crecimiento personal

Considera organizar sesiones opcionales de aprendizaje durante el almuerzo sobre diversos temas de bienestar, desde salud financiera hasta técnicas de manejo del estrés. Además, integra metas de cuidado personal en los planes de desarrollo profesional, reconociendo su importancia para el éxito general.

  1. Estaciones de hidratación

Ofrece una solución práctica para ayudar a los empleados a aumentar su consumo de agua durante la jornada laboral. Por ejemplo, instala fuentes de agua atractivas en toda la oficina y fomenta la hidratación regular. Esto no solo les ayudará a beber más agua, sino que también les dará una excusa para estirar las piernas. Para hacerlo más divertido, considera un reto amistoso en equipo para registrar el consumo de agua.

  1. Permiso retribuido para voluntariado (VTO)

Hacer voluntariado no consiste solo en retribuir a la comunidad, sino que es una herramienta poderosa para la realización personal. Según los estudios, ayudar a los demás desencadena la liberación de dopamina, lo que reduce el estrés y mejora el estado de ánimo.

Destina horas pagadas para que los empleados hagan voluntariado en causas que les importen, promoviendo un sentido de propósito y conexión con la comunidad. Permite que los empleados elijan sus causas u organizaciones preferidas.

  1. Terapia con plantas

Lleva la naturaleza al interior para tus empleados. Las plantas filtran de forma natural los contaminantes atmosféricos, mejorando la calidad del aire interior. También se ha demostrado que la exposición al verde reduce los niveles de estrés y la presión arterial.

  1. Suscripción a aplicaciones de mindfulness

Como señalamos antes, los ejercicios de atención plena ayudan a mejorar la concentración y la productividad. Las aplicaciones ofrecen acceso bajo demanda a prácticas guiadas en cualquier momento y lugar.

Ofrece suscripciones patrocinadas por la empresa a aplicaciones populares de mindfulness y meditación como Headspace o Calm. Anima (pero sin imponerlo) a los empleados a compartir el uso de su aplicación o sus rachas de meditación para motivarse mutuamente.

  1. Miércoles de bienestar

El cuidado personal también puede ser una actividad grupal. Dedica un día a la semana a un tema específico de bienestar, con actividades e información enfocadas en esa área.

Reflexiones finales

Como señaló en su día la activista por los derechos civiles Audre Lorde: «El cuidado personal no es un capricho, es autoconservación». Del mismo modo que mantenemos nuestras herramientas y equipos, debemos cuidar de nuestro activo más valioso: nosotros mismos. Y cuando cultivamos un entorno donde todos priorizan el cuidado personal, creamos una cultura laboral más humana, productiva y enriquecedora para todos.